" ¿Qué es el arte sino la expresión de uno mismo? "

jueves, 8 de marzo de 2012

Sobre Mad Hot Ballroom (2005)

Mad Hot Ballroom (2005)

    Tras la visualización de la película el 7 de Marzo de 2012 en la sesión teórica de la Asignatura Expresión Corporal y Danza, exponemos algunas ideas que nos han surgido y que se han debatido.

¿Cuál es el objetivo de los profesores?

          Creemos que el objetivo de los profesores varía a lo largo de la película. Al principio de la misma, ellos pretenden enseñar una diversidad de bailes de salón a sus alumnos, haciendo hincapié en un aprendizaje divertido entre ellos.  En el momento que empiezan a concursar, el objetivo empieza a cambiar y se inclina por pasar las etapas de la competición, anhelando el premio del concurso. 
           Algunas opiniones que surgieron en el debate fuero que el objetivo de la profesora era solamente ganar el premio durante toda la secuencia; otros apuntaban a la obtención del premio para los alumnos, etc.

¿Cuál es el objetivo de los alumnos?

          Todos sabemos que los niños, y no tan niños, concentran sus capacidades al máximo cuando existe una competición. De hecho, y poniendo como ejemplo la Educación Física, en una sesión compuesta por ejercicios competitivos los alumnos se implican mucho más. Por lo tanto, consideramos que el objetivo de los niños al principio es aprender distintos bailes de salón para conocerlos, ligar en un futuro, etc. Sin embargo, una vez entran en competición, ellos tienen el deseo de ganar, dejando poco a poco el hecho de solo aprender.

           Esta misma situación pasa en muchas circunstancias de la vida, sobre todo en el deporte. Comienzas aprendiendo una disciplina, empiezas a ver que funcionas bien, decides competir para probar, en caso de tener buena marca, quieres competir para ganar y ganar y ganar. Esto sucede porque el ser humano es ambicioso y así es como se evoluciona.

¿Consideras injusto que unos niños ganen y otros pierdan? 

           Así es la competición, unos ganan y otros pierden, solo hay un ganador absoluto. Si no fuera así, no tendrían una motivación previa, pensarían "para que esforzarnos, si vamos a quedar igual que los demás hagamos lo que hagamos". Sin embargo, el hecho de que haya un triunfo posible cambia completamente su mentalidad a "queremos ganar, queremos ser los primeros, queremos el premio".

            La competición entonces tiene dos caras, la del ganador y la del perdedor. Es duro ver derrumbados a unos niños que se han esforzado y lo han hecho lo mejor posible, pero forma parte de la vida y está bien que "aprendan a perder", porque no siempre se gana. 
 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario